

Los iconos (representación de la virgen con el niño de medio cuerpo) se convirtieron en una obsesión en el mundo artístico del siglo XV en Italia.
Se supone, que el primer icono lo pintó san Lucas al que se le atribuye esta primera representación pictórica de la virgen.
Obras como la virgen María con el niño (Salus Populi Romani) se tomaba como una obra pintada en el siglo III aunque actualmente se está datando en el siglo XIII. Quizá hubiera una obra anterior que fue repintada en el siglo XIII.
Estas influencias de los iconos bizantinos y griegos en la representación de la virgen con el niño no sólo se convirtieron en un símbolo religioso sino en una forma de hacer retratos.
Retrato de medio cuerpo, a partir del pecho que se irán recreando pero con todo tipo de personajes, clérigos, aristócratas, artistas, banqueros…

También debemos entender que estos retratos además están influenciados por el gusto por las cosas antiguas y por el mundo grecorromano que había en Italia. Las monedas antiguas y los perfiles en ellas se convirtieron en una influencia enorme a la hora de hacer retratos de tondos



