San Carlo Alle Quattro Fontane

Francesco Borromini fue el arquitecto de esta joya barroca, San Carlo Alle Quattro Fontane. Entre 1638 y 1682 se construyó (teniendo en cuenta el acabado interior). Dedicada a San Carlos Borromeo y a la Santa Trinidad, la orden religiosa que encargó esta obra fueron los Trinitarios, de origen español que hacía su primer edificio en Roma.

Esto daba dos problemas a Borromini, uno que no había mucho presupuesto para la edificación; y dos que el espacio para hacerlo era limitado.

Pero Borromini era un hombre resolutivo y si el barroco tiene algo maravilloso, es ese aprovechamiento de las formas arquitectónicas, artísticas y juegos de luz para dar la mayor espacialidad y coherencia a la construcción.

La fachada está dividida en dos pisos separados por un entablamento curvo. Cada nivel está separado verticalmente por cuatro columnas de orden gigante con capiteles corintios y también dividido horizontalmente en dos secciones.

Mirando desde abajo, vemos que comienza por dos ventanas ovaladas, en el centro la puerta de entrada y arriba tres nichos con esculturas de santos dedicados a la orden. En el segundo piso encontramos esta misma separación de columnas en vertical, en horizontal con nichos adintelados vacíos a los lados y un templete en medio con una gran decoración ovalada.

Lo más interesante de esta fachada es cómo articula esos movimientos ondulantes a través de partes que sobresalen como el entablamento con nichos que se hunden.

La planta de la iglesia es ovalada y con formas sinuosas, cóncavas y convexas. El interior es barroco puro con grandes columnas de orden compuesto, nichos y altares con esas formas curvas que se repiten continuamente. Pero quizá la joya de esta iglesia es su techo. Cuatro bóvedas de cuarto de esfera con casetones, cuatro pechinas con paneles ovalados y la alucinante cúpula oval. Esta cúpula tiene unas decoraciones de hexágonos y cruces que disminuyen de tamaño según se acerca a la linterna para dar el efecto de perspectiva.

Un comentario

  1. Enhorabuena por tu web. Magnífica obra de Borromini. Muy buena elección para inaugurar tus publicaciones sobre arquitectura. De esta iglesia tengo una anécdota muy curiosa que me ocurrió en uno de mis viajes a Roma.

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